¿Qué son los trastornos psicosomáticos?

Nuestra mente y nuestro cuerpo se encuentran ligados. Lo que pasa en nuestra mente repercute en nuestro cuerpo y viceversa.

La conexión entre lo que pensamos, nuestras emociones y nuestro funcionamiento físico es un hecho. Así, cuando enferma el cuerpo, se van a producir una serie de reacciones en nuestros procesos mentales del individuo para adaptarse a esa nueva situación. Y viceversa, los estilos de pensamiento, la forma de comportarnos ante los demás y nuestras emociones producen cambios en nuestro estado físico.

Esto lo podemos ver, por ejemplo, en los niños pequeños, porque por sus limitaciones en el lenguaje aun no puede expresar sus estados de ánimo; sin embargo, a través de síntomas físicos, nos expresan su malestar: cólico abdominal, espasmo del sollozo, dolor de cabeza, crisis de asma.

En los adultos, de igual forma, pueden afectarse todos los aparatos o sistemas orgánicos cuando los estados psicológicos, el estrés y la ansiedad son difíciles de procesar y de expresar.

Manifestaciones clínicas

Los médicos consideran enfermedades psicosomáticas desde las afecciones alérgicas de la piel, algunas gripes o las jaquecas, el asma bronquial, la úlcera gástrica, la gastritis, la colitis ulcerosa, el síndrome de colon irritable, la hipertensión arterial, la neurodermatitis, la artritis reumatoide, el síndrome de fatiga crónica, el síndrome de Kearns-Sayre, el síndrome de Klippel-Feil, la tirotoxicosis, la fibromialgia, el infarto de miocardio, la enfermedad de Crohn, la urticaria, el lupus eritematoso sistémico, la alopecia, la fiebre del heno, algunas enfermedades coronarias, algunas enfermedades atópicas, dermatitis, algunos tipos de diabetes, algunos tipos de cáncer, la púrpura trombocitopénica idiopática, la blefaritis, algún hipertiroidismo, algún hipotiroidismo, los eczemas o la psoriasis, todos ellos pueden ser mensajes silenciosos del cuerpo.

Algunos de los trastornos psicosomáticos más frecuentes, que en algunos casos, como ya se expuso anteriormente, son enfermedades orgánicas bien definidas, pero que se ven afectadas (en su inicio, evolución o intensidad) por factores psicológicos.

Asma bronquial

El espasmo o cierre de los bronquios en respuesta a diferentes estímulos (infecciones, polvo, ejercicio) origina los síntomas de la enfermedad (tos, dificultad respiratoria y sibilancias o “pitos”). El estrés en general y ciertos estados emocionales pueden desencadenar crisis de asma sin que haya ningún origen medico que lo explique.

Colon irritable

Caracterizado por una alteración funcional del intestino (es decir, que el intestino es morfológicamente normal, no hay inflamación, ni pólipos) consistente en cambios del hábito intestinal (diarrea, estreñimiento) y dolor abdominal. Aunque es de naturaleza “benigna” puede ocasionar muchas molestias y aumentar en periodos de mucho estrés y ansiedad.

Lumbalgia

El dolor de espalda a nivel lumbar es una de las principales causas de baja laboral en nuestro medio. Muchos de estos dolores no tienen ninguna alteración ósea o muscular que los justifique, y se piensa que las emociones afectan al sistema de irrigación sanguínea muscular y produciéndose así el dolor. La fibromialgia es una forma concreta de estos dolores crónicos, de tejidos blandos, y se caracteriza por zonas puntuales que desencadenan intenso dolor a la palpación, llamadas zonas “gatillo”.

Cefalea tensional

Se trata del dolor de cabeza más frecuente en la población general, y se relaciona con la contracción mantenida de los músculos de la cabeza y el cuello. Suele aparece en la nuca y se puede extender a toda la cabeza. Típicamente empeora a lo largo del día. También empeora ante la tensión, el estrés y estados emocionales graves.

Infertilidad psicógena

Algunas mujeres no consiguen quedarse embarazadas a pesar de no existir motivos orgánicos que lo justifiquen. A veces la excesiva preocupación por la maternidad afecta al sistema nervioso que regula la función hormonal y éste a su vez produce amenorrea (ausencia de menstruación) o hemorragias. La frecuencia de este trastorno no se conoce exactamente, oscilando según las fuentes entre el 0,1 y el 28%.

 Eczema

Consiste en la formación en la piel de vesículas y costras, con gran picor. Hay muchos tipos diferentes, siendo algunos de ellos más influenciables por el estrés que otros. Unos ejemplos son la dermatitis, la psoriasis, etc.

¿Cómo tratar los trastornos psicosomáticos?

Si los síntomas se mantienen en  el tiempo y limitan la vida socio-laboral o familiar del paciente, o impiden su desarrollo personal, se habla de trastorno.

Dado que son los factores psicológicos los que originan y/o modifican estas enfermedades, el enfoque terapéutico va a ser la psicoterapia.

Nuestro enfoque la escucha activa, ir al origen del malestar emocional, conseguir que los pacientes hablen de situaciones y problemas y sean escuchados.

Los fármacos y medicamentos no ayudan en estos trastornos ya que tienen muchos efectos secundarios y también un alto potencial adictivo.

Sin medicamentos, sin efectos secundarios, sin ejercicios ni deberes en casa. Mediante la reflexión y el autoconocimiento, la escucha activa y la orientación del paciente para que encuentre por si mismo las soluciones a su malestar.

Celos en la pareja: por qué se producen y cómo eliminarlos

Los celos son una emoción intensa que causa muchos problemas en las parejas. Las personas que sienten celos, se sienten inquietas y sospechosas ante la pareja y sus relación con otras personas, porque tienden a formar vínculos exclusivos y posesivos en sus relaciones.

Los celos pueden ser leves, moderados o patológicos, pero es importante entender que no son sanos, que no son signo de amor ni de confianza entre la pareja. Las personas que sienten celos están dominadas por el miedo, miedo a perder algo que piensan que les pertenece. Sienten emociones intensas, llenas de irrealidad, que pueden estar relacionadas con sensaciones de exclusión y de abandono, con experiencias del pasado, con inseguridades y baja autoestima.

Como los celos casi siempre tienen que ver con personas inseguras, dependientes y con baja autoestima, es importante entender y reconocer que vienen del interior, que son una proyección de las inseguridades y de las situaciones no resueltas de la persona.

Para eliminar los celos, primero hay que reconocerlos, aceptar que son provocados por uno mismo, reconocer los signos y buscar ayuda, normalmente, de un profesional.

Las personas celosas muestran ciertos rasgos en común:

  • Son personas que no les gusta estar solas o que no saben estarlo.
  • Que controlan o quieren controlar cada detalle de sus vidas y de las vidas de los demás.
  • Que no toleran bien la frustración.
  • Con baja autoestima e inseguridad.
  • Que repiten vínculos posesivos y dependientes con familiares y amigos y con sus parejas.

El trabajo interior ayuda a las personas celosas a elaborar situaciones no resueltas del pasado y a mejorar sus relaciones interpersonales. A trabajar la confianza en si mismos y a identificar las situaciones que disparan sus celos.

Los celos también se pueden evitar de forma conjunta en la pareja. Fortaleciendo la pareja, la confianza en el otro y la comunicación. Manteniendo relaciones sanas con las personas allegadas, los familiares, amigos e hijos y siempre tratando de priorizar y ponerse en el lugar de la pareja: Por ejemplo, pasar tiempo juntos, salir del trabajo o al universidad y si la pareja esta en casa volver con ella o invitarlo a las actividades y reuniones y no irse de cañas con los colegas, salvo que sea algo acordado por la pareja y de vez en cuando.

Intentar ir a las reuniones juntos, ya sean familiares o sociales y que los amigos y familiares los vean como un equipo, que hace cosas juntos, que no van el uno sin el otro.

En cuanto a las reuniones familiares, son muy pocas las razones por las que la pareja no pueda asistir junta, pero es común que haya interferencias por parte de las familias o que los miembros no se lleven bien, pero, es importante, hacer un frente común, formar un equipo, una familia propia y acostumbrar a los demás a que la pareja es prioridad y que viene con uno o no viene ninguno.

En el caso de los amigos, muchas veces nos reunimos solo chicas o solo chicos o nos apetece tomarnos un café con un amigo o amiga, las relaciones sociales son importantes y también no perder nuestra individualidad, conservar nuestra personalidad y nuestra libertad, conservar nuestras amistades y no centrarnos solo en nuestra pareja. Por eso es tan importante el trabajo individual y el fortalecimiento de la autoestima, para confiar en nuestra pareja cuando quiera irse con amigos.

Pero también es importante ponernos en el lugar de nuestra pareja, no hacer nada que no nos gustaría que nos hicieran, no provocar situaciones que le causen inseguridad o celos. Intentar provocar situaciones para que nuestra pareja se relacione con nuestros amigos o colegas y que las fiestas exclusivas sin pareja no sean tan frecuentes que de la impresión de que estamos solteros o que no queremos pasar tiempo con nuestra pareja.

Aprender a identificar las situaciones que pudieran causar daño o desagradar a nuestra pareja. Evitar provocar o ponernos en situaciones que puedan generarle celos. No quiere decir que dejemos de salir o de hacer cosas, solo que seamos más empáticos y sensibles hacia el otro, respetuosos de sus sentimientos y tolerantes con sus inseguridades.

Porque si bien es verdad que los celos son lago interno, hay ocasiones en que el otro, quizá, sin darse cuenta, nos expone a nuestra vulnerabilidad, a nuestra inseguridad y desconfianza. Por ejemplo, sale todas las noches después del trabajo o universidad con colegas, o todos los fines de semana con amigos, o incluso, se manda whatsapps, donde le cuenta intimidades de la pareja a un amigo o amiga.

El respeto a la pareja y a los sentimientos del otro son una de las mejores formas de evitar los celos, tomar al otro en cuenta y no hacer nada que no nos gustaría que nos hicieran. Ser un equipo y disfrutar del tiempo en pareja, tener buena comunicación y confiar el uno en el otro.

Que los celos no sean un tema tabú en la pareja, compartir con esta nuestros miedos e inseguridad nos ayudara a construir una base de confianza, también a identificar si hay algo que falta o no va bien en la pareja o en nosotros mismos y entonces buscar ayuda y trabajar en ello, para salir fortalecido de esta crisis como pareja y como persona.

 

 

 

 

 

¿Qué son las fobias en un niño o adolescente?

Al igual que en los adultos, las fobias son un miedo irracional hacia un objeto o situación o la anticipación ante estas circunstancias. Una fobia es un temor extremadamente intenso frente a una situación o algo determinado. Es un tipo de temor que no desaparece. Un niño que sufre una fobia sentirá temor de algo cada vez que vea o experimente eso.

Es común que los niños y adolescentes sientan temor frente a determinadas situaciones: una prueba difícil en la escuela, escuchar truenos o pasar junto a un perro gruñendo. Hay miedos que aparecen en los niños y adolescentes que no interfieren en su desarrollo normal y que de la misma manera que aparecen, desaparecen. Esto no se consideran fobias.

La raíz de estos miedo es la ansiedad (articulo ansiedad en niños) para la que los niños no cuentan con tantas herramientas para defenderse y la desplazan a un objeto fóbico el cual pueden evitar. Las fobias en los niños afectan sus rutinas y actividades normales trastocando también a familiares y personas de sus círculos cercanos.

Algunos de los tipos más comunes de fobia en los niños son:

  • Animales
  • Sangre
  • Alturas
  • Espacios cerrados o abiertos
  • Volar o ir en coche
Fobia social

Se manifiesta como temor a hablar con los adultos como profesores o entrenadores o incluso a sentir pánico de pasar frente a sus compañeros cuando necesita salir al baño y ya ni se diga participar en clase o responder una pregunta. También influye en otros aspectos fuera del colegio como fiestas de cumpleaños o disfrutar de las reuniones. La clave de esto es la incapacidad de disfrutar, de la vida, del colegio y de sus relaciones familiares y sociales.

La fobia social suele confundirse con la timidez, (articulo sobre timidez) pero no es lo mismo. Los niños con fobia social se ven superados por su temor a las personas y las situaciones que lo rodean, aunque por dentro deseen salir y tener muchos amigos. La fobia social va mas allá de la vergüenza o de tener padres tímidos y haber aprendido esta característica de ellos, es una situación incapacitante, que impide relacionarse y puede tener consecuencias en el desarrollo y en la socialización del niño que la padece.

Mutismo selectivo

Mutismo selectivo es lo que se conoce cuando ante situaciones especificas, generalmente sociales, los niños se ven incapacitados para hablar, cuando el niño habla naturalmente. En situaciones como un contexto escolar, en casa o en otro tipo de escenarios, el niño no puede hablar ni desenvolverse naturalmente.

¿Cuáles son los síntomas de una fobia en niños o adolescentes?

Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Temor o ansiedad intensos cundo se ven expuestos o anticipan la presencia o exposición al objeto o situación especifica
  • Crisis nerviosas
  • Aumento de rabietas y del llanto sin explicación
  • Aumento de dolencias físicas sin explicación medica aparente
  • Reacción ansiosa que puede tomar la forma de un ataque de pánico frente a estímulos que generan fobia.
  • Búsqueda de estrategias a fin de evitar los estímulos que generan fobia.
  • Taquicardia
  • Mareos o vértigos
  • Respiración acelerada y agitada
  • Nauseas
  • Escalofríos
  • Dificultad para concentrarse.
  • Trastornos de sueño.
  • Pérdida del apetito.
  • Temor a separarse de los padres.
  • Diarreas sin explicación medica.
  • Tensión muscular.
  • Enrojecimiento.
En la fobia social
  • Miedo a la frustración social y hacer el ridículo
  • Dificultad e incluso rechazo a relacionarse con niños/as de su edad
  • Síntomas físicos: sonrojarse, temblores, sudores, etc.
  • Incapacidad para hablar y participar ante muchas personas
  • Angustia ante la expectativa de relacionarse
  • Temor excesivo a participar en clase delante de los compañeros.
  • Evitación e inhibición en la interacción con personas de su edad y con adultos.
  • Evitación de los trabajos escolares o juegos en grupo.
  • Negarse a asistir a la escuela.
  • Temor exagerado a hacer el ridículo delante de otros.
  • Negarse a realizar actividades extracurriculares debido a la ansiedad que le provoca el tener que relacionarse con los demás.
¿Cómo tratar las fobias?

Los niños y adolescentes que sufren de fobia social se sienten solos y sienten que han perdido oportunidades de disfrutar y hacer amigos. Sienten que no saben aprovechar el cole al máximo porque les da miedo participar o leer en clase. Les impide que prueben cosas nuevas y que desarrollen habilidades y gustos o hobbies.

El abordaje de las fobias se lleva a cabo mediante el trabajo con niños y adolescentes, con sus familiares y sus colegios.

Indagando en las situaciones que provocan estos síntomas mediante técnicas como juegos, títeres, plastilina, dibujo y por supuesto, la escucha activa, intentaremos que los niños y adolescentes lleguen al origen de su malestar y comiencen a retomar sus vidas y a incluirse en nuevas actividades y disfrutarlas. Las fobias son síntomas complejos que afectan la vida de los niños y adolescentes y las personas que los rodean. La medicación no es especifica, no se sabe las consecuencias que tiene a largo plazo y causa efectos secundarios, por lo que intentamos un enfoque libre de ella.

 

 

 

¿Qué son las fobias?

Lo que popularmente conocemos como fobia es un miedo irracional, excesivo y persistente desencadenado ante un objeto o situación o ante la anticipación de este. Este miedo irracional puede interferir negativamente en la vida de las personas.

Profundizando un poco más hablamos de angustia o por usar un termino más coloquial, de ansiedad, sin embargo, esta es una ansiedad interna y para no sentirla internamente la localizamos fuera, donde podemos evitarla fácilmente.

Ya que las fobias tienen esta cualidad de localizar el peligro fuera de sí, muchas personas pueden convivir con sus fobias ya que sencillamente evitan el objeto fóbico, y así evitan la ansiedad. La situación se complica cuando evitar el objeto fóbico empieza a restringir la libertad de las personas. También cuando la ansiedad aumenta internamente y entonces ya no es un solo objeto, sino que ahora, son más objetos los que causan esta fobia y limitan mucho más la vida de las personas que las sufren.

Cuando se tiene miedo a algo objetivamente peligroso, por ejemplo un león, esto no se considera una fobia. Por el contrario si se tiene miedo, terror, pánico a algo, normalmente inocuo o inofensivo como un ratón en entonces si que podemos hablar de fobia.

Existen muchos tipos de fobias, aquí los más significativos:

Tipos de fobias
  • A animales como perros, pájaros o insectos
  • A conducir (amaxofobia)
  • A volar en avión, ir en autobús o transporte publico, a los túneles, puentes  o ascensores
  • A las alturas
  • A los fenómenos atmosféricos y de la naturaleza como tormentas, precipicios o al agua
  • Fobia social: miedo a sentirse observado por los demás, por ejemplo, hablando en público
  • A los espacios abiertos (agorafobia)
  • A la sangre como ver sangre o heridas o a las inyecciones
  • A adquirir una enfermedad o a los gérmenes
  • A lavarse o a tomar un baño o una ducha (ablufobia)
¿Cuáles son los síntomas de una fobia?
  • Pánico y miedo sin razón aparente
  • Taquicardia
  • Ansiedad
  • Temblores
  • Falta de aire sin razón medica
  • Temblores
  • Sensación de ahogo, mareo o desmayo
  • Malestar estomacal o dolor sin razón medica
  • Un fuerte deseo de huir
  • Evitación
  • Temor a perder el control o enloquecer
  • Sensación de nerviosismo
  • Temor a morir
  • Ataques de pánico
¿Cómo tratar las fobias?

Las fobias no son un síntoma simple, debido a su complejidad y a su influencia en otras áreas de la vida del paciente el tratamiento de las fobias requiere un trabajo de psicoterapia integral.

Mediante la escucha activa el paciente explora y profundiza en su personalidad para llegar a la angustia interna original y así desligar el afecto con la representación del objeto fóbico, para que así puedan ser tolerados y causen menos ansiedad.  Al mismo tiempo otras áreas de su vida mejoraran con la desaparición de estos síntomas.

La medicación que se suele dar consiste en ansiolíticos, pero estos no van a la raíz del problema, que si no se trata, podría desplazarse simplemente a otro objeto fóbico. Por lo tanto nuestro método consiste en psicoterapia, sin medicamentos, sin efectos secundarios, sin ejercicios ni deberes en casa. Mediante la reflexión y el autoconocimiento, la escucha activa y la orientación del paciente para que por si mismo encuentre el origen y las soluciones a su ansiedad.

 

¿Qué es la depresión infantil o juvenil?

La depresión es un estado del animo que se manifiesta mediante tristeza profunda que permanece por largos periodos de tiempo, tanto en adultos como en jóvenes y niños. Los niños y jóvenes suelen tener menos recursos para manejar sus propias emociones y esto hace que tengan mayores dificultades para manejar y superar estos estados depresivos.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión en niños y adolescentes?

Los niños y adolescentes suelen presentar los mismos síntomas que los adultos. Las mayores diferencias pueden darse en la expresión de los síntomas, ya que no tienen tantas herramientas para expresarse:

  • Animo deprimido: muchas veces los mas pequeños pueden expresarlo mediante molestias físicas imprecisas, poca comunicación visual o una expresión facial triste.
  • Animo irritable: por ejemplo, una conducta agresiva o colérica y hostil.
  • Perdida de interés: hacia el entorno, por ejemplo, incapacidad de disfrutar de actividades extraescolares o juegos.
  • Falta de energía: no quieren ir al colegio, no juegan, no hablan, en casa se les ve desanimados, etc.
  • Reproches y expresiones de auto-desvalorización.
  • Sentimientos de culpa excesivos o inapropiados.
  • Incapacidad para concentrarse o tomar decisiones: se pueden observar en un bajo rendimiento escolar.
  • Alteraciones del sueño.
  • Variaciones del peso: por lo general aumento de peso y comer con ansiedad.
  • Quejas somáticas como dolores de cabeza o tripa.
  • Pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
  • En los adolescentes también es llamativo cambios de actitud repentinos, sin justificación alguna y sin una explicación relacionada con la adolescencia normal.
  • En los adolescentes también abuso excesivo de alcohol o drogas.
  • Aislamiento social.
  • Menos atención a la higiene personal o a la apariencia.
¿Cuáles son las causas de la depresión infantil?

En los niños existen distintos factores que interactúan como las relaciones familiares y sociales, el colegio:

  • Duelo o perdida de un ser querido o de algo importante para ellos.
  • Enfermedades de los padres, hermanos o de alguien cercano.
  • Pobreza o perdida repentina de recursos económicos.
  • Mala relación de los padres entre si o con los hijos.
  • Divorcio.
  • Maltrato físico.
  • Negligencia en los cuidados como higiene, alimentación o educación.
  • Abandono.
  • Baja autoestima.
  • Problemas en la sociabilidad.
  • Bullying (acceso directo al articulo)
¿Cuáles son las causas de la depresión en adolescentes?

La adolescencia es una etapa con altibajos emocionales y hormonales y muchas veces se experimentan síntomas de tristeza, falta de motivación y apatía.
Puede sospecharse de una depresión si los síntomas son continuados en el tiempo, si comienzan a interferir con su vida, si se sienten abrumados y superados por situaciones de la vida cotidiana. También si comienzan a manifestar ideas o inquietudes relacionadas con el suicidio.

Alunas causas de depresión en adolescentes son:

  • Duelo o perdida de un ser querido o de algo importante para ellos.
  • Familias disfuncionales o conflictivas.
  • Divorcio.
  • Abandono.
  • Homosexualidad, bisexualidad, transexualidad y conflictos o dudas sobre su sexualidad.
  • Baja autoestima.
  • Bullying (acceso directo a articulo)
  • Enfermedades de los padres, hermanos o de alguien cercano.
  • Maltrato físico, violencia o haber sido testigo de violencia hacia otros.
  • Estrés excesivo y presión que no pueden manejar.
  • Sensación y precepción de un futuro desalentador.
¿Cómo tratar la depresión en niños y adolescentes?

Con un enfoque familiar, buscamos trabajar con los familiares y con los pacientes para averiguar el origen de la depresión. Entendemos que muchas veces los síntomas de los hijos, ponen de manifiesto situaciones familiares o en la pareja parental que es necesario elaborar para llegar a los orígenes de la depresión.

En muchas ocasiones también se trabaja o se mantiene un estrecho contacto con el colegio por si allí se estuvieran produciendo situaciones que agravan la depresión.

En los casos de depresión infantil muchas veces se echa mano de otros recursos como pintar, dibujar, títeres, plastilina, etc. También, por supuesto, la escucha activa de los niños y que encuentren un ambiente de confianza donde expresarse. Con los adolescentes la escucha activa y que encuentren un espacio seguro para expresar sus emociones es fundamental para que encuentren un alivio a sus síntomas depresivos y a las situaciones propias de la adolescencia que les cueste manejar.

En estos casos nos esforzamos por que los pacientes encuentren soluciones sin recurrir a la medicación ya que podría verse afectado su desarrollo, a demás de sufrir efectos secundarios y consecuencias a largo plazo hasta ahora desconocidas.

¿Qué es el estrés?

Aunque en ocasiones ansiedad y estrés se usan como sinónimos, son síntomas con orígenes diferentes. La ansiedad es una alerta ante una amenaza o peligro y normalmente es algo interno, mientras el estrés es una respuesta al cambio y normalmente es debido a algo externo.

El estrés normal es una respuesta fisiológica y psicológica ante cambios o situaciones del exterior. Si esta respuesta se prolonga en el tiempo o ocurre muy a menudo, se conoce como estrés agudo. En el estrés agudo la respuesta fisiológica y psicológica es intensa y a corto plazo desaparece, pero ya ha causado daños psicológicos y corporales y nos ha dejado agotados.

Otro tipo de estrés es el estrés crónico, esto quiere decir que aunque el estimulo estresante desaparezca, la respuesta no desaparece, el cuerpo mantiene su situación alarmante.
Muchas veces nos damos cuenta que sufrimos estrés crónico por afecciones en cuerpo y en nuestra salud.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

Algunos de los síntomas de estrés pueden ser:

Síntomas psicológicos:

  • Miedo
  • Rumiaciones o pensamientos rumiantes
  • Confusión
  • Ansiedad
  • Depresión

Síntomas conductuales:

  • Llanto
  • Bruxismo (apretar la mandíbula)
  • Tics
  • Aumento o exceso de consumo de alcohol o drogas
  • Aumento en la ingesta de alimentos o comer por ansiedad
  • Trato brusco o borde a los demás

Síntomas físicos:

  • Dolores de cabeza
  • Tensión muscular
  • Cansancio
  • Insomnio o problemas de sueño
  • Molestias o dolores de estomago
  • Problemas en la piel como eczema, dermatitis, etc.
  • Problemas sexuales
¿Cuáles son las causas del estrés?

Hay muchas causas de estrés. Puede provocarse por una sola causa o la acumulación de varias de ellas, a continuación denominamos algunas:

  • Verse sobrepasado por tareas diarias
  • Mudanza o cambio de residencia
  • Cambio a una escuela nueva
  • Relaciones sociales y familiares
  • Enfermedades propias y de personas cercanas
  • Insomnio
  • Preocupaciones
  • Obsesiones
  • Muerte de personas cercanas
  • Divorcio
  • Separación
  • Matrimonio
  • Desempleo y paro
  • Jubilación
  • Problemas sexuales
  • Cambios importantes en las condiciones de vida
  • Cambios importantes a nivel económico
  • Cambios importantes en el trabajo
  • Cambio de empleo
  • Problemas con el jefe
  • Cambio en el horario o condiciones de trabajo
  • Aumento de responsabilidades familiares o laborales
  • Cambios importantes de la pareja
  • Llegada de nuevos miembros a la familia
  • Embarazo
  • Maternidad y paternidad
  • Problemas de los hijos
  • Hipotecas o préstamos
  • Cambios en los hábitos como sueño o alimentación
  • Vacaciones
  • Navidades
¿Cómo tratar el estrés?

Lo más importante es que en cuanto detectemos que el estrés nos supera, que se vuelve crónico o agudo, pidamos ayuda a un psicólogo. El estrés da pequeños avisos, alarmas, que si no les hacemos caso pueden tener consecuencias en nuestro cuerpo y en nuestras relaciones.

Nuestro enfoque se basar en localizar las fuentes de estrés y proporcionar herramientas para transformarlo en positivo y para aprender a gestionarlo mejor. También encontrar la fuerza, las estrategias y herramientas para hacer los cambios necesarios para tener un mínimo de estrés.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una tristeza profunda y continua con sentimientos de opresión y abatimiento constantes, sentimientos de infelicidad y culpabilidad que puede hacer que las personas no puedan disfrutar de su vida. La depresión muchas veces puede ir acompañada de ansiedad. (aquí el link a la ansiedad)

Las personas con depresión muchas veces tienen baja autoestima y buscan constantemente la aprobación de los demás, hasta puntos extremos en que si no la obtienen pueden sentir mucha desolación y incrementar sus sentimientos depresivos. Estas personas también también pueden ser muy sumisas y dependientes de los demás y tener temor al abandono, lo cual puede provocar que se relacionen con personas toxicas, maltratadoras o destructivas para no quedarse solos.

La depresión en los adultos puede tener su origen en la infancia, en inseguridades, conflictos, frustraciones y heridas no superados en esa época.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

Algunos de los síntomas de depresión pueden ser:

  • Animo bajo
  • Sentimientos de tristeza y desesperanza
  • Alteraciones del sueño
  • Alteraciones del apetito
  • Confusión mental
  • Pensamientos pesimistas
  • Sentimientos de culpabilidad y de inutilidad
  • Dificultad de concentración
  • Disminución de la energía
  • Perdida del interés en actividades que antes eran placenteras
  • Ideación suicida

Las personas con depresión suelen sufrir anhedonia que es la dificultad para experimentar placer ante actividades que anteriormente les provocaban placer o satisfacción. No tienen ganas de hacer nada, lo cual los vuelve inactivos o desganados, porque, aunque se esfuerzan no disfrutan como antes, lo cual los lleva a un bucle de depresión.

La apatía generalizada o abulia también es algo que les pasa a las personas con depresión. Tienen falta de motivación para hacer las cosas. La motivación también repercute en su baja de energía, en la tristeza y en los sentimientos de culpa, fracaso y la desesperanza ante el futuro.

¿Cuáles son las causas de la depresión?

Hay muchos tipos de depresión y muchas causas. Algunas veces puede ser una única causa, en otras ocasiones son muchas y los factores tanto externos como internos:

  • Duelo o perdida de un ser querido, un trabajo o algo importante, que no ha sido elaborado
  • Depresión post-parto
  • Enfermedades médicas crónicas propias o de alguien cercano
  • Estrés y problemas laborales y/o personales
  • Abandono
  • Situaciones y traumas infantiles
¿Cómo tratar la depresión?

Nuestro enfoque se basara en oír al paciente y averiguar el origen y las causas personales e individuales que han causado su depresión, trabajar sobre ella y hacer que el paciente encuentre nuevamente su deseo. Que encuentre motivación y placer en las actividades de las que anteriormente disfrutaba.

Confiamos en que en la mayoría de los casos no serán necesarios los medicamentos y que mediante la escucha activa, la reflexión y el autoconocimiento, los pacientes lograran encontrar por si mismos las soluciones a sus estados de animo y a retomar las riendas de su vida.

¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN INFANTIL O JUVENIL?

 

¿Qué es un ataque de pánico o de ansiedad?

Cada día son mas frecuentes las personas que experimentan ataques de pánico o de ansiedad. Son una experiencia muy intensa y desagradable en la que no parece haber una razón aparente pero la persona comienza a sentir mucha ansiedad, miedo, angustia.
Las personas que los padecen, en muchos casos, no saben lo que les esta ocurriendo, esto les genera mucha incertidumbre y miedo.
Estos ataques se suelen confundir, debido a sus síntomas físicos, con ataques al corazón o con enfermedades cardiacas graves, por lo que muchos pacientes terminan en la sala de urgencias.

¿Cuáles son los síntomas de un ataque de pánico?

Los síntomas, aunque combinados de distintas formas, pueden ser los siguientes:

  • Dolor o opresión en el pecho
  • Sudoración
  • Taquicardia
  • Temblores
  • Dificultas para respirar o sensación de ahogo
  • Náuseas
  • Mareos y desmayos
  • Acaloramientos
  • Escalofríos
  • Sensación de pérdida de control
  • Sensación de irrealidad
  • Hormigueo en las extremidades
  • Miedo a morir.
¿Cómo tratar un ataque de pánico?

El cuerpo habla, manda una señal para indicar que algo no esta bien, puede ser de forma física como cuando tenemos una infección o un virus y se manifiesta mediante fiebre. Cuando hay un malestar emocional, el cuerpo también habla. Si dejamos pasar, las manifestaciones se hacen mas grandes tanto como un ataque de pánico.

La ansiedad tiene factores inconscientes por eso, las personas no pueden decir porque les ocurren estas situaciones, estos ataques, porque los desborda la ansiedad. Las razones están en su inconsciente, están veladas.

El tratamiento de los ataques de pánico y de la ansiedad consisten en dar lugar a la palabra, en escuchar los síntomas, la historia y la vida emocional del paciente, de hacer consiente lo inconsciente ordenando todos los elementos para que su malestar deje de ser un enigma sin sentido. Que surjan los conflictos inconscientes olvidados, negados o invisibles, que son la base al ataque de pánico.

Con esta técnica, los pacientes logran reducir su malestar y reorganizar su vida en muchos más aspectos que solo los ataques de pánico o la ansiedad y no hacen falta medicación o técnicas de control o exposición.