Coronavirus y niños

Nos estamos enfrentando a una situación extraordinaria y a los más peques les esta causando mella.

He preparado una guía con algunos consejos para padres sobre este tema y también con algunos enlaces que os podrían ayudar con ideas para mantener una rutina.

Si quieres acceder a la guía de consejos pulsa aquí.

Algunas puntuaciones importantes sobre el tema:

  • Los niños necesitan estructuras y rutinas, esto los ayuda en su día a día y en estas circunstancias tiene muchas ventajas:
    • Les hace el tiempo más manejable
    • Ayuda a controlar y canalizar su energía
    • Mejora las relaciones familiares ya que les dedicamos tiempo a hacer actividades que les gustan
  • Los deberes y el tiempo que dedican a hacer cosas del cole son importantes y los mantiene conectados con sus amigos, sus profesores y su vida de antes, pero no hay que caer en la trampa de hacerlos por ellos o dedicarles demasiado tiempo, son su responsabilidad.
  • El hecho de tener una rutina no significa que debamos de estar todos juntos todo el tiempo, es importante tener tiempo para que cada uno haga cosas que le gusten y así el tiempo que pasemos en familia será más agradable.
  • No olvidemos que los adultos somos nosotros y somos su referencia:
    • Con el tema del coronavirus, que tengan la información que puedan manejar y entender y que seamos nosotros los que se la transmitamos.
    • Que si tenemos que trabajar o hacer otra cosa ellos pueden estar con nosotros haciendo lo suyo pero tienen que respetar que tenemos nuestras responsabilidades.
    • En cuanto a nuestras emociones, es importante que hablemos de ellas y seamos sinceros, pero no hay que transmitir alarma ni miedo y si la situación sale de nuestras manos, buscar apoyo de un familiar o de un profesional.

Espero que esta guía sea de utilidad en estos momentos y que os ayude a vivir esta situación de la mejor manera posible.

Celos en la pareja: por qué se producen y cómo eliminarlos

Los celos son una emoción intensa que causa muchos problemas en las parejas. Las personas que sienten celos, se sienten inquietas y sospechosas ante la pareja y sus relación con otras personas, porque tienden a formar vínculos exclusivos y posesivos en sus relaciones.

Los celos pueden ser leves, moderados o patológicos, pero es importante entender que no son sanos, que no son signo de amor ni de confianza entre la pareja. Las personas que sienten celos están dominadas por el miedo, miedo a perder algo que piensan que les pertenece. Sienten emociones intensas, llenas de irrealidad, que pueden estar relacionadas con sensaciones de exclusión y de abandono, con experiencias del pasado, con inseguridades y baja autoestima.

Como los celos casi siempre tienen que ver con personas inseguras, dependientes y con baja autoestima, es importante entender y reconocer que vienen del interior, que son una proyección de las inseguridades y de las situaciones no resueltas de la persona.

Para eliminar los celos, primero hay que reconocerlos, aceptar que son provocados por uno mismo, reconocer los signos y buscar ayuda, normalmente, de un profesional.

Las personas celosas muestran ciertos rasgos en común:

  • Son personas que no les gusta estar solas o que no saben estarlo.
  • Que controlan o quieren controlar cada detalle de sus vidas y de las vidas de los demás.
  • Que no toleran bien la frustración.
  • Con baja autoestima e inseguridad.
  • Que repiten vínculos posesivos y dependientes con familiares y amigos y con sus parejas.

El trabajo interior ayuda a las personas celosas a elaborar situaciones no resueltas del pasado y a mejorar sus relaciones interpersonales. A trabajar la confianza en si mismos y a identificar las situaciones que disparan sus celos.

Los celos también se pueden evitar de forma conjunta en la pareja. Fortaleciendo la pareja, la confianza en el otro y la comunicación. Manteniendo relaciones sanas con las personas allegadas, los familiares, amigos e hijos y siempre tratando de priorizar y ponerse en el lugar de la pareja: Por ejemplo, pasar tiempo juntos, salir del trabajo o al universidad y si la pareja esta en casa volver con ella o invitarlo a las actividades y reuniones y no irse de cañas con los colegas, salvo que sea algo acordado por la pareja y de vez en cuando.

Intentar ir a las reuniones juntos, ya sean familiares o sociales y que los amigos y familiares los vean como un equipo, que hace cosas juntos, que no van el uno sin el otro.

En cuanto a las reuniones familiares, son muy pocas las razones por las que la pareja no pueda asistir junta, pero es común que haya interferencias por parte de las familias o que los miembros no se lleven bien, pero, es importante, hacer un frente común, formar un equipo, una familia propia y acostumbrar a los demás a que la pareja es prioridad y que viene con uno o no viene ninguno.

En el caso de los amigos, muchas veces nos reunimos solo chicas o solo chicos o nos apetece tomarnos un café con un amigo o amiga, las relaciones sociales son importantes y también no perder nuestra individualidad, conservar nuestra personalidad y nuestra libertad, conservar nuestras amistades y no centrarnos solo en nuestra pareja. Por eso es tan importante el trabajo individual y el fortalecimiento de la autoestima, para confiar en nuestra pareja cuando quiera irse con amigos.

Pero también es importante ponernos en el lugar de nuestra pareja, no hacer nada que no nos gustaría que nos hicieran, no provocar situaciones que le causen inseguridad o celos. Intentar provocar situaciones para que nuestra pareja se relacione con nuestros amigos o colegas y que las fiestas exclusivas sin pareja no sean tan frecuentes que de la impresión de que estamos solteros o que no queremos pasar tiempo con nuestra pareja.

Aprender a identificar las situaciones que pudieran causar daño o desagradar a nuestra pareja. Evitar provocar o ponernos en situaciones que puedan generarle celos. No quiere decir que dejemos de salir o de hacer cosas, solo que seamos más empáticos y sensibles hacia el otro, respetuosos de sus sentimientos y tolerantes con sus inseguridades.

Porque si bien es verdad que los celos son lago interno, hay ocasiones en que el otro, quizá, sin darse cuenta, nos expone a nuestra vulnerabilidad, a nuestra inseguridad y desconfianza. Por ejemplo, sale todas las noches después del trabajo o universidad con colegas, o todos los fines de semana con amigos, o incluso, se manda whatsapps, donde le cuenta intimidades de la pareja a un amigo o amiga.

El respeto a la pareja y a los sentimientos del otro son una de las mejores formas de evitar los celos, tomar al otro en cuenta y no hacer nada que no nos gustaría que nos hicieran. Ser un equipo y disfrutar del tiempo en pareja, tener buena comunicación y confiar el uno en el otro.

Que los celos no sean un tema tabú en la pareja, compartir con esta nuestros miedos e inseguridad nos ayudara a construir una base de confianza, también a identificar si hay algo que falta o no va bien en la pareja o en nosotros mismos y entonces buscar ayuda y trabajar en ello, para salir fortalecido de esta crisis como pareja y como persona.

 

 

 

 

 

¿Qué son las fobias en un niño o adolescente?

Al igual que en los adultos, las fobias son un miedo irracional hacia un objeto o situación o la anticipación ante estas circunstancias. Una fobia es un temor extremadamente intenso frente a una situación o algo determinado. Es un tipo de temor que no desaparece. Un niño que sufre una fobia sentirá temor de algo cada vez que vea o experimente eso.

Es común que los niños y adolescentes sientan temor frente a determinadas situaciones: una prueba difícil en la escuela, escuchar truenos o pasar junto a un perro gruñendo. Hay miedos que aparecen en los niños y adolescentes que no interfieren en su desarrollo normal y que de la misma manera que aparecen, desaparecen. Esto no se consideran fobias.

La raíz de estos miedo es la ansiedad (articulo ansiedad en niños) para la que los niños no cuentan con tantas herramientas para defenderse y la desplazan a un objeto fóbico el cual pueden evitar. Las fobias en los niños afectan sus rutinas y actividades normales trastocando también a familiares y personas de sus círculos cercanos.

Algunos de los tipos más comunes de fobia en los niños son:

  • Animales
  • Sangre
  • Alturas
  • Espacios cerrados o abiertos
  • Volar o ir en coche
Fobia social

Se manifiesta como temor a hablar con los adultos como profesores o entrenadores o incluso a sentir pánico de pasar frente a sus compañeros cuando necesita salir al baño y ya ni se diga participar en clase o responder una pregunta. También influye en otros aspectos fuera del colegio como fiestas de cumpleaños o disfrutar de las reuniones. La clave de esto es la incapacidad de disfrutar, de la vida, del colegio y de sus relaciones familiares y sociales.

La fobia social suele confundirse con la timidez, (articulo sobre timidez) pero no es lo mismo. Los niños con fobia social se ven superados por su temor a las personas y las situaciones que lo rodean, aunque por dentro deseen salir y tener muchos amigos. La fobia social va mas allá de la vergüenza o de tener padres tímidos y haber aprendido esta característica de ellos, es una situación incapacitante, que impide relacionarse y puede tener consecuencias en el desarrollo y en la socialización del niño que la padece.

Mutismo selectivo

Mutismo selectivo es lo que se conoce cuando ante situaciones especificas, generalmente sociales, los niños se ven incapacitados para hablar, cuando el niño habla naturalmente. En situaciones como un contexto escolar, en casa o en otro tipo de escenarios, el niño no puede hablar ni desenvolverse naturalmente.

¿Cuáles son los síntomas de una fobia en niños o adolescentes?

Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Temor o ansiedad intensos cundo se ven expuestos o anticipan la presencia o exposición al objeto o situación especifica
  • Crisis nerviosas
  • Aumento de rabietas y del llanto sin explicación
  • Aumento de dolencias físicas sin explicación medica aparente
  • Reacción ansiosa que puede tomar la forma de un ataque de pánico frente a estímulos que generan fobia.
  • Búsqueda de estrategias a fin de evitar los estímulos que generan fobia.
  • Taquicardia
  • Mareos o vértigos
  • Respiración acelerada y agitada
  • Nauseas
  • Escalofríos
  • Dificultad para concentrarse.
  • Trastornos de sueño.
  • Pérdida del apetito.
  • Temor a separarse de los padres.
  • Diarreas sin explicación medica.
  • Tensión muscular.
  • Enrojecimiento.
En la fobia social
  • Miedo a la frustración social y hacer el ridículo
  • Dificultad e incluso rechazo a relacionarse con niños/as de su edad
  • Síntomas físicos: sonrojarse, temblores, sudores, etc.
  • Incapacidad para hablar y participar ante muchas personas
  • Angustia ante la expectativa de relacionarse
  • Temor excesivo a participar en clase delante de los compañeros.
  • Evitación e inhibición en la interacción con personas de su edad y con adultos.
  • Evitación de los trabajos escolares o juegos en grupo.
  • Negarse a asistir a la escuela.
  • Temor exagerado a hacer el ridículo delante de otros.
  • Negarse a realizar actividades extracurriculares debido a la ansiedad que le provoca el tener que relacionarse con los demás.
¿Cómo tratar las fobias?

Los niños y adolescentes que sufren de fobia social se sienten solos y sienten que han perdido oportunidades de disfrutar y hacer amigos. Sienten que no saben aprovechar el cole al máximo porque les da miedo participar o leer en clase. Les impide que prueben cosas nuevas y que desarrollen habilidades y gustos o hobbies.

El abordaje de las fobias se lleva a cabo mediante el trabajo con niños y adolescentes, con sus familiares y sus colegios.

Indagando en las situaciones que provocan estos síntomas mediante técnicas como juegos, títeres, plastilina, dibujo y por supuesto, la escucha activa, intentaremos que los niños y adolescentes lleguen al origen de su malestar y comiencen a retomar sus vidas y a incluirse en nuevas actividades y disfrutarlas. Las fobias son síntomas complejos que afectan la vida de los niños y adolescentes y las personas que los rodean. La medicación no es especifica, no se sabe las consecuencias que tiene a largo plazo y causa efectos secundarios, por lo que intentamos un enfoque libre de ella.

 

 

 

¿Qué es el estrés?

Aunque en ocasiones ansiedad y estrés se usan como sinónimos, son síntomas con orígenes diferentes. La ansiedad es una alerta ante una amenaza o peligro y normalmente es algo interno, mientras el estrés es una respuesta al cambio y normalmente es debido a algo externo.

El estrés normal es una respuesta fisiológica y psicológica ante cambios o situaciones del exterior. Si esta respuesta se prolonga en el tiempo o ocurre muy a menudo, se conoce como estrés agudo. En el estrés agudo la respuesta fisiológica y psicológica es intensa y a corto plazo desaparece, pero ya ha causado daños psicológicos y corporales y nos ha dejado agotados.

Otro tipo de estrés es el estrés crónico, esto quiere decir que aunque el estimulo estresante desaparezca, la respuesta no desaparece, el cuerpo mantiene su situación alarmante.
Muchas veces nos damos cuenta que sufrimos estrés crónico por afecciones en cuerpo y en nuestra salud.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

Algunos de los síntomas de estrés pueden ser:

Síntomas psicológicos:

  • Miedo
  • Rumiaciones o pensamientos rumiantes
  • Confusión
  • Ansiedad
  • Depresión

Síntomas conductuales:

  • Llanto
  • Bruxismo (apretar la mandíbula)
  • Tics
  • Aumento o exceso de consumo de alcohol o drogas
  • Aumento en la ingesta de alimentos o comer por ansiedad
  • Trato brusco o borde a los demás

Síntomas físicos:

  • Dolores de cabeza
  • Tensión muscular
  • Cansancio
  • Insomnio o problemas de sueño
  • Molestias o dolores de estomago
  • Problemas en la piel como eczema, dermatitis, etc.
  • Problemas sexuales
¿Cuáles son las causas del estrés?

Hay muchas causas de estrés. Puede provocarse por una sola causa o la acumulación de varias de ellas, a continuación denominamos algunas:

  • Verse sobrepasado por tareas diarias
  • Mudanza o cambio de residencia
  • Cambio a una escuela nueva
  • Relaciones sociales y familiares
  • Enfermedades propias y de personas cercanas
  • Insomnio
  • Preocupaciones
  • Obsesiones
  • Muerte de personas cercanas
  • Divorcio
  • Separación
  • Matrimonio
  • Desempleo y paro
  • Jubilación
  • Problemas sexuales
  • Cambios importantes en las condiciones de vida
  • Cambios importantes a nivel económico
  • Cambios importantes en el trabajo
  • Cambio de empleo
  • Problemas con el jefe
  • Cambio en el horario o condiciones de trabajo
  • Aumento de responsabilidades familiares o laborales
  • Cambios importantes de la pareja
  • Llegada de nuevos miembros a la familia
  • Embarazo
  • Maternidad y paternidad
  • Problemas de los hijos
  • Hipotecas o préstamos
  • Cambios en los hábitos como sueño o alimentación
  • Vacaciones
  • Navidades
¿Cómo tratar el estrés?

Lo más importante es que en cuanto detectemos que el estrés nos supera, que se vuelve crónico o agudo, pidamos ayuda a un psicólogo. El estrés da pequeños avisos, alarmas, que si no les hacemos caso pueden tener consecuencias en nuestro cuerpo y en nuestras relaciones.

Nuestro enfoque se basar en localizar las fuentes de estrés y proporcionar herramientas para transformarlo en positivo y para aprender a gestionarlo mejor. También encontrar la fuerza, las estrategias y herramientas para hacer los cambios necesarios para tener un mínimo de estrés.

¿Qué es un ataque de pánico o de ansiedad?

Cada día son mas frecuentes las personas que experimentan ataques de pánico o de ansiedad. Son una experiencia muy intensa y desagradable en la que no parece haber una razón aparente pero la persona comienza a sentir mucha ansiedad, miedo, angustia.
Las personas que los padecen, en muchos casos, no saben lo que les esta ocurriendo, esto les genera mucha incertidumbre y miedo.
Estos ataques se suelen confundir, debido a sus síntomas físicos, con ataques al corazón o con enfermedades cardiacas graves, por lo que muchos pacientes terminan en la sala de urgencias.

¿Cuáles son los síntomas de un ataque de pánico?

Los síntomas, aunque combinados de distintas formas, pueden ser los siguientes:

  • Dolor o opresión en el pecho
  • Sudoración
  • Taquicardia
  • Temblores
  • Dificultas para respirar o sensación de ahogo
  • Náuseas
  • Mareos y desmayos
  • Acaloramientos
  • Escalofríos
  • Sensación de pérdida de control
  • Sensación de irrealidad
  • Hormigueo en las extremidades
  • Miedo a morir.
¿Cómo tratar un ataque de pánico?

El cuerpo habla, manda una señal para indicar que algo no esta bien, puede ser de forma física como cuando tenemos una infección o un virus y se manifiesta mediante fiebre. Cuando hay un malestar emocional, el cuerpo también habla. Si dejamos pasar, las manifestaciones se hacen mas grandes tanto como un ataque de pánico.

La ansiedad tiene factores inconscientes por eso, las personas no pueden decir porque les ocurren estas situaciones, estos ataques, porque los desborda la ansiedad. Las razones están en su inconsciente, están veladas.

El tratamiento de los ataques de pánico y de la ansiedad consisten en dar lugar a la palabra, en escuchar los síntomas, la historia y la vida emocional del paciente, de hacer consiente lo inconsciente ordenando todos los elementos para que su malestar deje de ser un enigma sin sentido. Que surjan los conflictos inconscientes olvidados, negados o invisibles, que son la base al ataque de pánico.

Con esta técnica, los pacientes logran reducir su malestar y reorganizar su vida en muchos más aspectos que solo los ataques de pánico o la ansiedad y no hacen falta medicación o técnicas de control o exposición.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta adaptativa que tiene nuestro organismo para enfrentar una amenaza o un peligro inminente. Nos ayuda a estar alerta para poder responder rápidamente ante cualquier cosa. Para que el organismo este preparado se aceleran el ritmo cardiaco y respiratorio, los sentidos se agudizan. Hay una sensación de miedo y vértigo, de que la vida esta en peligro y por eso hay que huir. También sensaciones de miedo y perdida de control. Todo esto pretende ser una respuesta automática ante el peligro.

El problema es cuando la ansiedad que sentimos es desproporcionada, no se calma con nada y no surge ante un problema inminente. Esta presente todo el tiempo, nos paraliza, incapacita y nos provoca síntomas físicos y problemas de salud.

Muchas personas viven con ansiedad casi todos los días y a todas horas, y casi siempre, sin razón aparente. Esta ansiedad se puede disparar ante situaciones familiares como peleas con los padres, hijos o pareja. También ante situaciones escolares o laborales como exposiciones ante compañeros y también exámenes o pruebas, entrevistas de trabajo, etc. Las relaciones sociales también disparan la ansiedad, por ejemplo, las citas, las relaciones amorosas o sexuales, las fiestas y reuniones, etc. Si esta ansiedad aumenta puede provocar los popularmente conocidos ataques de pánico (aquí un enlace a los ataques de pánico)

Tipos de ansiedad
  • Ansiedad general
  • Fobias
  • Ataques de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Cada persona es única y la ansiedad que experimenta tiene razones muy particulares, pero algunos síntomas, pueden ser comunes para todos:

Síntomas corporales:


  • Sequedad de boca, mareos, sudoración excesiva, perdida de consciencia
  • Palpitaciones, pulso rápido, sensación de calor en el cuerpo, tensión arterial alta
  • Sensaciones se sofoco, ahogo, opresión en el pecho
  • Náuseas, vómitos, diarrea, gases, molestias digestivas
  • Hacer pis frecuentemente, enuresis, eyaculación precoz, frigidez, impotencia
  • Temblores, tensión muscular, hormigueo, dolor de cabeza tensional, fatiga excesiva

Síntomas motores:

  • Hiperactividad
  • Movimientos torpes y desorganizados
  • Movimientos repetitivos
  • Paralización motora
  • Tartamudeo
  • Dificultades de expresión verbal

Síntomas observables:


  • Incertidumbre
  • Conductas de evitación
  • Dificultades para conciliar o mantener el sueño
  • Disfunciones sexuales (exceso o inhibición del deseo sexual)
  • Fumar demasiado
  • Comer en exceso o lo contrario perdida del apetito
  • Beber alcohol en exceso

Síntomas subjetivos o a nivel de pensamiento:

  • Pensamientos recurrentes
  • Obsesiones
  • Preocupación sin motivo aparente
  • Inseguridad
  • Miedo y aprensión
  • Pensamientos negativos, pensamientos de incapacidad y de inferioridad
  • Pensamientos catastróficos
  • Sensación de perdida de control
  • Dificultad para pensar con claridad
  • Dificultad para concentrarse o para tomar decisiones
  • Culpa
¿Cómo tratar la ansiedad?

Nuestro enfoque esta centrado en ir al origen de la ansiedad. En cada persona es diferente, aunque siempre hay un momento en el que se origina, se dispara. Siempre hay una causa, aunque el paciente no la sepa o no la tenga clara. El miedo, la culpa, la timidez, la inseguridad y la baja autoestima, entre otras cosas, pueden ser causantes de ansiedad.

Mediante la escucha activa y la orientación el paciente llega a reducir los síntomas y encontrar los orígenes de su ansiedad, a construir estrategias para afrontar momentos y situaciones que le produzcan ansiedad. El paciente logrará aumentar su autoestima y su seguridad para poder enfrentarse a situaciones de la vida.

Sin medicamentos, sin efectos secundarios, sin ejercicios ni deberes en casa. Mediante la reflexión y el autoconocimiento, la escucha activa y la orientación del paciente para que encuentre por si mismo las soluciones a su malestar.

¿QUÉ ES UN ATAQUE DE PÁNICO O DE ANSIEDAD?