¿Qué es el estrés?

Aunque en ocasiones ansiedad y estrés se usan como sinónimos, son síntomas con orígenes diferentes. La ansiedad es una alerta ante una amenaza o peligro y normalmente es algo interno, mientras el estrés es una respuesta al cambio y normalmente es debido a algo externo.

El estrés normal es una respuesta fisiológica y psicológica ante cambios o situaciones del exterior. Si esta respuesta se prolonga en el tiempo o ocurre muy a menudo, se conoce como estrés agudo. En el estrés agudo la respuesta fisiológica y psicológica es intensa y a corto plazo desaparece, pero ya ha causado daños psicológicos y corporales y nos ha dejado agotados.

Otro tipo de estrés es el estrés crónico, esto quiere decir que aunque el estimulo estresante desaparezca, la respuesta no desaparece, el cuerpo mantiene su situación alarmante.
Muchas veces nos damos cuenta que sufrimos estrés crónico por afecciones en cuerpo y en nuestra salud.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

Algunos de los síntomas de estrés pueden ser:

Síntomas psicológicos:

  • Miedo
  • Rumiaciones o pensamientos rumiantes
  • Confusión
  • Ansiedad
  • Depresión

Síntomas conductuales:

  • Llanto
  • Bruxismo (apretar la mandíbula)
  • Tics
  • Aumento o exceso de consumo de alcohol o drogas
  • Aumento en la ingesta de alimentos o comer por ansiedad
  • Trato brusco o borde a los demás

Síntomas físicos:

  • Dolores de cabeza
  • Tensión muscular
  • Cansancio
  • Insomnio o problemas de sueño
  • Molestias o dolores de estomago
  • Problemas en la piel como eczema, dermatitis, etc.
  • Problemas sexuales
¿Cuáles son las causas del estrés?

Hay muchas causas de estrés. Puede provocarse por una sola causa o la acumulación de varias de ellas, a continuación denominamos algunas:

  • Verse sobrepasado por tareas diarias
  • Mudanza o cambio de residencia
  • Cambio a una escuela nueva
  • Relaciones sociales y familiares
  • Enfermedades propias y de personas cercanas
  • Insomnio
  • Preocupaciones
  • Obsesiones
  • Muerte de personas cercanas
  • Divorcio
  • Separación
  • Matrimonio
  • Desempleo y paro
  • Jubilación
  • Problemas sexuales
  • Cambios importantes en las condiciones de vida
  • Cambios importantes a nivel económico
  • Cambios importantes en el trabajo
  • Cambio de empleo
  • Problemas con el jefe
  • Cambio en el horario o condiciones de trabajo
  • Aumento de responsabilidades familiares o laborales
  • Cambios importantes de la pareja
  • Llegada de nuevos miembros a la familia
  • Embarazo
  • Maternidad y paternidad
  • Problemas de los hijos
  • Hipotecas o préstamos
  • Cambios en los hábitos como sueño o alimentación
  • Vacaciones
  • Navidades
¿Cómo tratar el estrés?

Lo más importante es que en cuanto detectemos que el estrés nos supera, que se vuelve crónico o agudo, pidamos ayuda a un psicólogo. El estrés da pequeños avisos, alarmas, que si no les hacemos caso pueden tener consecuencias en nuestro cuerpo y en nuestras relaciones.

Nuestro enfoque se basar en localizar las fuentes de estrés y proporcionar herramientas para transformarlo en positivo y para aprender a gestionarlo mejor. También encontrar la fuerza, las estrategias y herramientas para hacer los cambios necesarios para tener un mínimo de estrés.